• Autora: Giulliana Gabaldoni. Mentora y guía de mujeres.
  • Categoría: Crecimiento personal y transformación
  • Palabras Clave: Consciencia, desarrollo personal, cambios vitales, crisis personal, mentalidad y autoconocimiento.

La mayoría de mujeres que conozco entre 40 y 50 años están en un momento de crisis o de cambios vitales, y tienen la sensación de estar bloqueadas, de no saber qué hacer, no saber cómo avanzar en su vida. Quizás estás tú en ese dilema o en esa etapa de tu vida. 

Este tema es muy importante porque una de las bases de la felicidad es el progreso, el sentir que avanzas y que creces. Tener la sensación de quietud y de no avanzar te hace sentir poco viva, aburrida, triste y sin energía. 

Te quiero contar algo que me pasó la semana pasada con respecto a esta sensación y cómo me llevó a darme cuenta de que, a pesar de que me dedico a guiar a mujeres en sus procesos vitales, a mí también me pasa, aunque conozca la teoría. 

La mente nos engaña y es muy importante tomar consciencia de esto para salir de la sensación de no estar avanzando. Te daré 3 consejos para que puedas salir de allí, cuando tu mente te engañe y te esté dando información que no es verdad.

Te cuento lo que me pasó: 

Cada miércoles desde hace 2 meses tengo una sesión personal con una mujer maravillosa, una de mis mentoras en la actualidad. Ella es una mujer muy sabia, de casi 80 años, con una vitalidad y una sabiduría increíbles. En nuestras sesiones realizamos varias cosas, y el miércoles me hizo una sesión de sanación con sonido (ella utiliza el Gong). Fue una experiencia maravillosa. Me indicó que me tumbara en el suelo, rodeada de 8 Gongs, y me dijo que hiciera una pregunta en voz alta. “Relájate y déjate llevar por los maestros Gongs.”

La pregunta que me vino a la mente fue: ¿Qué es lo que me está bloqueando para poder avanzar? ¿Te suena?

Formulo la pregunta en voz alta y empieza la sesión. Es una sensación increíble, la mente se va aquietando y vas entrando en la música, en la vibración y, estando inmersa en esa sensación de paz y de estar en otro mundo, me vino la respuesta…

Una respuesta que me dejó parada, sorprendida, impresionada y me vino como un balde de agua fría, un momento AHAAA como dicen por allí, que me liberó.

¿Quieres saber qué me dijo? ¿Cuál fue la respuesta desde mi interior gracias a los maestros Gongs? 

Pues vino en forma de pregunta, después de enseñarme en mi mente y con imágenes, todo lo que hago cada día, mis proyectos, mis sesiones, etc., y todo lo que he avanzado en estos últimos meses. 

Y dice así….

¿Todavía no sabes qué es lo que te bloquea para poder avanzar? Esa fue la primera respuesta que me llegó tras mi pregunta, y la siguiente fue: ¿No ves todo lo que haces, todos los avances que haces cada día? 

Y me quedé en shock. Me llegó una toma de consciencia profunda, es verdad. ¿De dónde sale tu percepción de que no estás avanzando, de que estás bloqueada? 

De la mente, del ruido mental, del automático que te dice: “No haces lo suficiente”, “No estás avanzando”, “Deberías estar haciendo esto”, “Deberías estar impactando a más gente”, “Deberías estar ganando más”, deberías, deberías y deberías. Este ruido mental que no te deja ver lo que realmente está pasando en tu vida, que no te deja vivir el ahora, porque nunca es suficiente, no es suficiente lo que hago, lo que digo, lo que gano, ¿sí? 

Fue maravilloso ver tan claramente que mi pregunta era una percepción errónea que me impedía poder ver realmente lo que estoy haciendo, lo que estoy siendo, que estoy ganando lo suficiente, que no estoy bloqueada y que nada me detiene para avanzar, porque ya lo estoy haciendo cada día. La vida no se detiene, estás avanzando, haciendo lo que haces estás avanzando. ¿Quién juzga qué es suficiente o no? ¿De dónde viene esa voz? Del programa que tienes tan integrado que no eres suficiente, que siempre podrías hacer más, ser más, tener más, y es agotador.

Desde ese día, tengo muy presente lo que viví en esa sesión. Estoy atenta a mis pensamientos y veo como ya no está esa vocecita que me decía: “Haz más, haz más, ¿por qué te frenas?”, jajaja todo es mentira. 

Esto hace que me sienta orgullosa de mí y que soy suficiente, todo es suficiente. Me ha traído una dosis mayor de paz de la que ya tenía. Gracias a trabajar con mujeres soy muy consciente de mis pensamientos, pero lo importante es saber que el trabajo de consciencia nunca acaba, siempre puedes descubrir esos programas que te sabotean sutilmente y reprogramar tu mente con la ayuda de tu interior. Como dice mi mentora,  “sentir con la mente y pensar con el corazón”.

Para mí esta experiencia significa que siempre puedo mejorar, pero sin estrés, sin presión, valorando lo que ya estoy haciendo y observándome con una mirada amorosa.

Te comparto los 3 consejos para que, cuando esta vocecita te diga que no estás avanzando o que no eres suficiente, desaparezca rápido:

1. Tómate un momento de silencio al día para repasar lo que estás haciendo, cómo es tu día a día. Haz una lista de todo lo que haces y el impacto que tiene en ti y a tu alrededor.

2. Pregúntate: ¿Podrías mostrarme cómo estoy avanzando? Y observa tus pensamientos: ¿Qué te viene?

3. Repítelo cada vez que sientas y escuches en tu mente esas palabras: “No haces nada”, “No sirves para nada”, “No tienes nada”.

SOY SUFICIENTE – SOY SUFICIENTE – SOY SUFICIENTE, 3 veces y verás cómo te sientes.

Es un camino en el que hay que desarrollar la paciencia, porque la mente necesita un tiempo para ser desprogramada. Dependiendo de tu infancia, habrá más o menos trabajo que hacer. Pero, cuando te haces consciente observando cada día tus pensamientos y los cambias una y otra vez, llegará un momento en que finalmente tu mente se rendirá y dejará de hacer ruido con esas frases negativas. Entras en tu ser interior y tu mente vuelve a estar tu servicio. Se coloca en el corazón y desde allí las palabras empiezan a ser amables, y es cuando la paz se convierte en tu compañera día a día. 

Gracias por el tiempo que te has tomado en leerme. Espero que te haya llegado y, sobre todo, que practiques estos consejos. Estamos en el camino.

Estaré compartiendo contigo vivencias mías y de las mujeres que tengo el privilegio de guiar. Estoy segura que te inspirarán.

Nos vemos en mi próximo artículo, con cariño,

Giulliana 

“Lo que quiero para mí, lo quiero para todas”.


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